Alguien me dijo que una dama
será el fin de tu suerte
aunque ganes a la muerte
tendrás tu perdición en la cama.
Yo que controlo mi vida
canoci a La Hechicera
llena de sexo y quimera
en una luna mordida.
Conjuros de cuerpos vanos,
noche y miembros enredados
dejó con sus pechos tatuados
su marca sobre mis manos.
Al ser saciada la diablesa
su estrella cubria mi palma,
se fue con mis ojos y mi alma,
fui la cena de su mesa.
La noche se fue cerrando
también como único testigo
la luna llena querido amigo
vio a la diablesa cabalgando
sobre mi ya trasformado
en este yo, ser eterno
en el principe del averno
su pobre diablo encadenado.
1 comentario:
Hola! Me alegro mucho de que hayas desembarcado con tu blog y te deseo mucho éxito. Un beso canalla. Dánae.
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